Alimentación y Nutrición

Lo invitamos a ser parte del primer proyecto editorial de Alimentación Funcional®.


Dirigido a:


Profesionales de la salud, estudiantes de ciencias biológicas y afines, técnicos y expertos vinculados con áreas de I+D en la industria de ingredientes, alimentos, bebidas y cadenas de distribución.

Acerca del Autor

Albert Sasson, M.Sc., D.Sc. (Universidad de París) es miembro fundador de la Academia Hassan II de Ciencia y Tecnología. Con una distinguida carrera científica como profesor y decano de la Facultad de Ciencias de Rabat, Marruecos; también ha sido subdirector general en la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO, París), y asesor especial del director general de la UNESCO (París, 1993-1999).

Ha sido profesor visitante Senior en la Instituto de Estudios Avanzados (Yokohama, Japón) de la Universidad de las Naciones Unidas, y es consultor Senior de agencias especializadas de Naciones Unidas para varios gobiernos, instituciones nacionales y regionales, así como de la Comisión Europea. Es el presidente de la Asociación BioEuroLatina que promueve la cooperación entre Europa y América Latina en biotecnología. Albert Sasson ha sido nombrado por el Rey de Marruecos, como miembro del Kingdom´s Human Rights Consultive Council (CCDH), ente regulador del Royal Institute of Strategic Studies (IRES), y del consejo económico y social.

Su trabajo e investigaciones han culminado en más de 200 publicaciones incluyendo varios libros y revisiones en biotecnología en países en desarrollo en los últimos 38 años.

Acerca del libro

Alimentación y Nutrición, subraya la percepción de las complejas relaciones entre alimentos, nutrición y salud, que se han originado en las tradiciones y las culturas de personas y civilizaciones. Los alimentos y los hábitos alimentarios son tomados de una cultura y adaptados a otra. Los valores familiares, los aromas y comidas del pasado, en algunos casos, se han conservado ante la globalización y la masificación, e incluso se cree que un número de asociaciones que fueron inspiradas en el pasado podrían contribuir aplicando buenas ideas para mejorar la producción y el consumo de alimentos.

Con la ayuda de la investigación en alimentos y la biotecnología, la globalización está convirtiendo los alimentos en productos globales acordes a los sabores y hábitos alimentarios locales. Otra tendencia local es tener una dieta saludable: las compañías de alimentos se comprometen a producir alimentos sanos, sin dejar de lado el placer y el sabor, las marcas de comida rápida adaptan sus estrategias y se comienza a desarrollar una industria en la interfase entre el alimento y los fármacos.

Sin olvidar que el mayor desafío de la humanidad es la erradicación del hambre, la subnutrición y la malnutrición en el mundo, la obesidad es hoy una seria preocupación para todas las naciones. Ahora es necesario aumentar el número de personas que coman menos y mejor. Las recomendaciones dietarias existentes a nivel nacional e internacional se refieren tanto al amplio rango de alimentos y bebidas producidos por la industria agroalimentaria, como a las prácticas tradicionales. En muchos casos, los alimentos y bebidas procesadas pueden ser mejorados por biotecnología, como los procesos de fermentación y conservación. Se presentan muchos ejemplos de alimentos y bebidas comunes, su historia, producción y valor nutricional.

Los consumidores están muy preocupados por el mejoramiento de la calidad de sus alimentos y particularmente de sus beneficios potenciales para la salud y la prevención de enfermedades de todo tipo. Están expuestos a declaraciones de salud y nutrición por parte de los productores, pero ellos no están en capacidad de hacer la diferencia entre promesas y hechos. Es aquí donde la ciencia de los alimentos y la nutrición, la investigación biomédica y la biotecnología pueden ayudar a probar los beneficios para la salud de los llamados alimentos o bebidas funcionales, aditivos alimentarios y/o suplementos. En otras palabras, la actual evolución de la oferta de alimentos y los hábitos alimentarios requieren un sistema de nutrivigilancia con el fin de mejorar la protección al consumidor comparable con la farmacovigilancia para el consumo de medicamentos. De alguna manera, debemos seguir al viejo precepto de Hipócrates: “Que tu alimento sea tu primera medicina.”

Comiendo productos naturales, sin ingredientes artificiales en su producción, se da un fuerte impulso a la agricultura orgánica alrededor del mundo: el área dedicada a la agricultura bio está aumentando y, a pesar de sus altos precios, los bioproductos son populares. Sin embargo, hay problemas de abastecimiento, distribución, costos y acceso, y la superioridad de los bioproductos en términos de beneficios para la salud no siempre se ha probado científicamente.

El comercio equitativo, que representa una pequeña parte del comercio mundial de los alimentos y bebidas, también empieza a ser significativo en el planeta. Ofrece un amplio rango de productos, incluyendo aquellos derivados de la gran diversidad biológica de muchos países tropicales. Se venden a un precio que genera mayores ingresos y otros beneficios sociales para los pequeños y pobres agricultores de países en desarrollo que participan en redes de comercio equitativo. Los analistas consideran que el comercio equitativo podría atraer mejores ingresos para los agricultores pobres. Se espera que el uso de la diversidad biológica pueda generar beneficios mutuos repartidos entre quienes poseen la herencia y quienes los presentan como alimentos nuevos, farmacéuticos, cosméticos, aromas y sabores.

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